Engranes


(Esto es viejo, como 4 o 5 años)

Recuerdo cuando niño. Cuando usaba la imaginación sin conocer su verdadero potencial, soñaba con el día en que uno pudiera subirse a su propia máquina gigantesca, un robot. Hoy en día no hay robots gigantes como esos, pero lo hay, caminan por la calle, yo mismo soy uno de ellos regularmente. Esto es el principio, reconocerlo; aunque no se si el principio del proceso de rehabilitación o de la resignación. Sí, resignación ante la monotonía de todos los días, ante la rutina.

No basta solamente con alejarse de los conceptos sociales que rigen la vida cotidiana de cada prospecto a robot ya que, aunque no los aceptes y cambies a una vida fuera de esas leyes, tarde o temprano vuelves a la rutina, bajo otros conceptos, claro, pero una rutina al fin y al cabo; una monotonía tal vez mas prolongada pero que vuelve a su punto de partida.

Lo ideal seria cambiar de rutina, de automatización, cada vez que cada una de estas llega al fin de un ciclo. A simple vista parece un buen plan, sencillo y al alcance, pero ¿te imaginas la rutinaria y automatizada tarea de planear la siguiente programación antes de que la actual se repita?

2 comentarios:

Srita Doll dijo...

A final de cuentas somo todos animales de costumbres

malicia dijo...

Así funciona todo parece...
Vivimos una rutina, planeando la siguientes, o decidiendo cual de todas será la mejor opción.
Y cuando por fin cambias de rutina, extrañas la anterior, que te hace regresar a lo mismo,,, y así sucesivamente...
Eh ahí la bifurcación de fractal...
Entonces, mi pregunta es... por qué seguimos programándonos como robots?
que alguien me exxxpllliiqueeee!!